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Despedir al patrón

En la segunda edición de Conversaciones de la Militancia, tuvimos de invitado a Miguel Saavedra, presidente de la Cooperativa Frigocarne, empresa recuperada en el año 2004, ubicada en la localidad de Máximo Paz, partido de Cañuelas, provincia de Buenos Aires. Esta charla fue parte del cuarto programa radial de Subversivos, conducido por Eduardo “Vasco” Murúa.


Miguel Saavedra: La industria de la carne es una industria madre de nuestro país, que ha dejado dirigentes, trabajadores desaparecidos, y ha dado la lucha. Nosotros somos producto de una historia que es la de la clase obrera. Todos, en algún momento, tuvimos que sufrir un cierre, un abandono de la patronal. 

Cuando los dueños tenían crisis, usaban la quiebra para limpiar sus deudas, y siempre pagábamos los trabajadores con problemas de salarios y de aportes jubilatorios, obra social y demás. En la tercera quiebra, decidimos reunirnos en la puerta de la planta y, como se dijo en muchos lugares, despedir nosotros al patrón. Ahí, entramos y tomamos los medios de producción para producir nosotros. Si bien toda esa planta se hizo con el sacrificio de los trabajadores y trabajadoras, es nuestra segunda casa, y nosotros decidimos que podíamos tener el desafio de producir, aunque, a veces, es limitado porque conoces una parte, pero no todo. 

Las vacas están ahí, si nosotros no las faenamos, no producimos carne, pero la carne está. Hay un stock ganadero de 58 millones de cabezas, no puede ser que 48 millones de argentinos no puedan consumir carne. Lamentablemente, como dice el Vasco, estamos mentalizados que teniendo la vaca, no podemos comerla. Esa es la discusión que tenemos que dar.

La planta se tomó en el 2004. Éramos 120 trabajadores, de los cuales quedamos 20 en una lucha de tres años, de estar adentro de la planta, resistir, autogestionarnos, tener que buscar otra forma  para seguir estando en la planta sin perderla, sabiendo que no estaba claro cuándo ni cómo íbamos a poder retomar la producción. Entonces, nos organizamos sindicalmente, sabiendo que podemos gestionar en colectivo, y generamos formas de producción: hicimos una huerta, hicimos campeonatos. El pueblo nos ayudó, porque el pueblo nació alrededor del frigorífico, y era parte de su dia. Muchos pibes lo dibujaban, nos dibujaban a nosotros en la pelea, chicos de la primaria o del jardin, porque se criaron ahí. Eso hizo que nosotros nos convenzamos de que el frigorífico no podía desaparecer. 

La lucha que dimos fue que nosotros podíamos gestionar, producir y volver a dar fuentes de trabajo. En esa lucha, no todos decidieron quedarse, muchos buscaron la salida individual, pero el resto aportó y muchas familias se incorporaron y terminaron siendo parte del proceso. Hay compañeras que nunca supieron lo que era un frigorífico y hoy estan manejando un lugar de trabajo ahí, y han pasado a ser parte de esta lucha. 

El capitalismo no entiende cómo podemos tener estos lugares abiertos, cuando  ellos los desecharon. Nosotros estamos obstinados con que se puede seguir lo que se venia haciendo porque es nuestro oficio, lo que aprendimos. Si la carne sirve hoy para nuestro pueblo, nosotros tenemos que insistir; si no, no sirve tener la planta abierta. Sabemos que la carne tiene que ser de buena calidad y a buen precio para que nuestro pueblo la pueda consumir. Estamos totalmente abiertos a eso.

También sabemos que rompimos la propiedad privada, el paredón que nos separaba de nuestro pueblo, y hoy lo incorporamos, asi como otros compañeros hicieron bachilleratos en sus fábricas, nosotros hicimos una huerta y el cuartel de bomberos del pueblo que es de la cooperativa. Hoy la abrimos a nuestro pueblo para que dé la lucha con nosotros y poder intercambiar las experiencias que estamos teniendo. Creo que eso es lo que nos identifica como Frigocarne Sin Patron, se fue metiendo en la consciencia de nuestros compañeros. Hoy tenemos pibes que eran chiquitos cuando estaban en la planta y hoy son parte de la cooperativa, y no tuvieron nunca patron, y están dando esa pelea. 

Hoy somos cerca de 200 compañeros. Más trabajo que lo que daba el privado. 

Si, tenemos una sala de capacitación, donde hemos tomado consciencia del trabajo individual que tenia cada uno, y ya colectivamente sabemos lo que es producir un kilo de carne.

Se están acomodando. Necesitan tener mano de obra barata. La industria de la carne ha ganado históricamente un montón de condiciones, nos jubilamos a los 50 años, tenemos salubridad. Ellos no quieren seguir teniendo eso. 

La industria de la carne depende directamente de la vaca que esta en nuestro país. Para hacer un kilo de carne no hay nada extranjero, nada que diga que el precio está en lo que está hoy. Lo que sí, los que son dueño de las tierras y las vacas aprovechan estos gobiernos para sacar condiciones de trabajo, por eso estan haciendo esta crisis, para poder generar mas tasa de ganancia. 

Hoy el mercado de exportación es chico, sigue siendo chico. La Argentina no es lo que era antes, hoy está superado por Paraguay, Uruguay. Hoy la vaca se esta yendo masivamente a otro país. Lo que no quieren ellos es que nuestro pueblo coma carne. Hay una decisión de que la carne no sea parte del menú. 

Ellos lo que buscan es mayor tasa de ganancia. Buscan algunos mercado nuevos, pero igual hay carne en todos los países.

Porque el Estado se corrió. El Estado regulaba el valor de la carne, como el de la nafta. Hoy se corrió, y, al correrse, estos tipos deciden todo, y nadie les pone un freno.

Eso es lo que nosotros no entendemos. En el momento en que nosotros fuimos con propuestas, no hubo acompañamiento. Yo creo que hay sectores de la carne muy poderosos. Bueno, el Ministerio de Agricultura es de ellos, nunca lo manejó el Estado, es de la Sociedad Rural. Todos van ahí a hablar. Y nosotros, las veces que hemos ido, nos han ninguneado, diciéndonos que nos tenemos que convertir en empresa privada, en una SRL. Pero nuestra definición es seguir siendo colectivo, dar la salida colectiva. 

Se lo dijo un día Magnetto a Alfonsín: “Presidente cargo menor”. Yo creo que aunque uno ponga presidente, gobernador, el poder sigue estando en el mismo lugar y lo siguen manejando los mismos de siempre. Y más hoy, que directamente desde Estados Unidos y China nos imponen lo que tenemos que producir y lo que tenemos que comer. Yo creo que esa es la lucha que tenemos que dar con nuestro pueblo. Ellos votan todos los días cuando manejan la economía todos los días. Nosotros creemos que el dia que vamos a votar cambiamos, pero no cambiamos nada. 

Si. Ellos tienen la costumbre de cerrarlos temporalmente, y después los vuelven a abrir, como hicieron siempre. Porque ellos están en convivencia con el Ministerio de trabajo, y un tiempo hacen pagar a los trabajadores el costo de que estén en la miseria para mostrar el poder que tienen. No es que el trabajador hoy pierde el laburo y se puede reinsertar en otra cosa, porque durante 30 años hizo el oficio y no tiene otra forma de presentarse en ningún otro lado. Como nuestra industria es muy manual, no es de máquina, es difícil conseguir trabajadores y trabajadoras que conozcan el oficio, y el que lo conoce es difícil que busque otra salida laboral, entones va al frigorífico a buscar changas. 

Nosotros decimos que tenemos que luchar en nuestro lugar de trabajo, y si los patrones deciden cerrar o generar una crisis, tomar nosotros el lugar y pelear. Yo creo que desde que se recuperó el primer frigorífico, los trabajadores de la carne saben que se puede recuperar. Antes, tenían miedo, el gremio de la carne decía que es difícil, que no sirven las cooperativas, que no tenemos la capacidad. Entonces, hoy que hay muchas fábricas frigoríficas recuperadas y funcionando en el país, se ha demostrado que se puede. Y hay que seguir demostrado eso, que podemos recuperar los medios de producción. 

Hoy en los medios de comunicación están diciendo que nosotros estamos pidiendo indemnización, que queremos sacarles más plata y que el pobre tipo se funde. Y nosotros lo que pedimos es la continuidad, no el cierre. No hay trabajador que pida que cierre. 

Primero, las cierran porque el negocio no da, entonces cuando perdieron 10 centavos y tienen su plata invertida en otro lado, cierran esto y siguen trabajando con otras cosas. Nosotros no tenemos otra salida, la salida nuestra es nuestro trabajo, no tenemos otra salida individual, es colectiva. Entonces, tomamos, producimos y les mostramos que podemos hacerlo sin ellos. 

Antes decían que la salida era el toyotismo, ser más efectivo. Y ya está demostrado que no, los tipos te cierran igual. 

No podemos competir. Si no hay salida de los trabajadores, no podemos competir. Y con marchar tampoco hacemos nada. Nosotros tomamos la empresa, y tenemos procesos penales y todo, pero la pusimos a producir. Nos procesaron por querer trabajar, no por sacarle nada a nadie. Y hoy, generamos más puestos de trabajo y producimos en mejores condiciones de las que había antes. 

Estos compañeros que tomaron, cinco meses aguantaron sin cobrar, y nada. No hay juicio ahí. Eso no se dice. Ellos terminan haciendo el delito, no nosotros. 


17 de diciembre de 2025, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.